Actualidad

La Ong Unidos por África se marca un nuevo rumbo, siempre pensando en la mejor manera de colaborar y ayudar a quien más lo necesita. Actualmente hemos estado colaborando con un pueblo de la República del Congo, llamado Loukolela. Seguiremos colaborando con ellos pero también nos estamos planteando nuevas formas de colaboración con los chavales más jovenes de todo el país, tratando de becar a aquellos que tienen más necesidades para poder asistir a la Universidad. Los estudios son caros, pero sobretodo cuando tienen que pagarse un alojamiento y buscarse la vida para poder comer, dormir y pagarse los estudios, no es nada fácil, y por ello, pronto os presentaremos el proyecto que queremos poner en marcha el próximo año.

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Padre Ramón Lázaro
P. Ramón Lázaro en Kinshasa (Congo)
Misionero de la Consolata Español en Rep. Democrática del Congo

  • Experiencias en el norte congoleño
    Mbote, bandeko!

    Aquí estoy dispuesto a seguir compartiendo con vosotr@s mi experiencia por el norte congoleño (mientras la prensa habla del borrador del informe de la ONU sobre el genocidio hutu a manos de las milicias tutsi y el AFDL -el movimiento armado que condujo al poder a Laurent Kabila-. También he leído algo sobre un brote de viruela en el Congo "30 años después". Bueno, eso lo dejo para los macros, hoy prefiero concentrarme en lo micro, que es lo que más me ha tocado el corazón durante este verano.

    Como os decía hace 10 días, Ekango es el campamento pigmeo donde los missioneros de la Consolata van con mayor regularidad. En la primera foto que os mandé el otro día se ve detrás la casa de los Consolatos, fue construida por los pigmeos y, si os fijáis bien, en el ángulo izquierdo se puede apreciar un panel solar "de quita y pon".

    Normalmente, el misionero pasa unos tres o cuatro días a la semana en este campamento y su presencia está centrada en las áreas de la agricultura (ya que los pigmeos son cazadores), la salud, la educación, la gestión de conflictos (con los bantúes) y la presencia y la vida con ellos.

    Es una presencia que me impresionó mucho porque exige bastante físicamente pero se recibe mucho afectivamente de la amistad con los pigmeos Bangbuti.

    Hay dos animadores bantúes (que se ven en la primera foto que os mando y en la de la otra semana) que están construyendo su casa en el campamento, con lo que se podrá asegurar su presencia permanente y su función de mediadores interculturales.

    En esta foto se pueden apreciar las prácticas de tiro de los pigmeos para poder luego darse a la caza. Me impresionó su gestión del tiempo, la absorción de antivalores de las culturas bantúes (alcohol, sobretodo), su disponibilidad y su fortaleza, ya que su medio donde se sienten más a gusto es en la selva.

    Habría mucho que compartir de este tipo de presencia pero yo lo resumiría en una expresión que nos comentó Paulo Suess en el curso que hice en Brasil hace tres años: "es hora de pasar del ad gentes al inter gentes". Bueno, pues más o menos es eso lo que los misioneros de la Consolata están intentando hacer con esta presencia.

    Yo casi puedo decir que hasta me sentí orgulloso de pertenecer a esta familia que está en esta situación tan de frontera, tan a la periferia, tan... en la selva.

    Bueno, otro día os sigo contando mi viaje por el norte.

    Abrazos, besos y.. ¡Felicidades a Fernando y Alicia, veinte años!

    --
    Fraternellement, Ramón




  • Tiempo de descanso y fraternidad
    Mbote, bandeko.

    Aquí estoy de vuelta, este último mes ha sido... ¡catártico!

    Empecé dando una tanda de Ejercicios Espirituales a las religiosas de la Familia del Sagrado Corazón aquí en Kinshasa. Fue una semana muy buena en la que "desconecté" del mundo y me centré en Aquel por el que lo estoy dando todo.
    Aunque se supone que era yo el que tenía que "ayudar" a las monjas, fueron ellas y el Buen Dios las que me ayudaron a centrarme más en lo que es esencial.

    Terminé los Ejercicios un sábado y el domingo ya estaba de viaje a isiro, a unos 2.000 km al norte de Kinshasa, donde trabaja un buen grupo de Consolatos.
    El viaje fue muy bien, sobretodo porque "estrenamos" un nuevo avión de la compañía CAA 8Compañía Africana de Aviación) e hicimos el viaje en menos de dos horas. ¡Tenía hasta televisión! Aunque se equivocaron y al inicio nos pusieron los 10 últimos minutos de la película, con lo que nos fastidiaron el resto (que lo pusieron después...¡pero en español! No sé, deferencias que tuvieron con uno).

    Ese mismo domingo, por la tarde empecé una nueva tanda de Ejercicios. Esta vez con mis hermano@s Consolat@s del norte. Podéis suponer, me ayudaron a profundizar y seguir en la misma tónica que había empezado en Kinshasa. Fue muy bbueno porque tuve mucho tiempo para hablar con cada un@ personalmente. Incluso con cuatro que se ordenaron diáconos
    justo después de los Ejercicios y con los que había vivido un año en Kinshasa el año pasado.

    Podéis imaginar que este subidón espiritual me produjo una alegría inmensa porque cuando uno puede permitirse el lujo de dedicarle un poco más de tiempo a uno mismo, a Dios, a lo que hace, a cómo vive y cómo es con los otros... pues parece que la vida tenga otro color. Bonito, de verdad.

    Y ya después vino lo mejor, las visitas a nuestras misiones. En el norte, tenemos varias presencias: Mbengu, Neisu, Nolua, Somana, Procura de Isiro, Casa Óscar, Gajen, Bayenga y Ekengo (si no me equivoco).

    Bueno, pues me dio tiempo a pasar un ratito por todas menos en la primera porque caía muy a desmano (a unos 188 km de Isiro y por una carretera endiablada). De todas formas, en total creo que hice aproximadamente unos 500 km en moto, lo cual por estas carreteras que hay por aquí no está nada mal para hacerlo en sólo dos semanas.

    Lo primero es lo primero, así que justo después de los Ejercicios, como acabo de deciros, fue la ordenación de siete diáconos, de los cuales cuatro eran "nuestros" (dos kenianos, un congoleño y un colombiano), dos de la diócesis de Isiro-Ñangara y uno de los Dominicanos. La celebración estuvo muy bien y la fiesta no desmereció. Fue un momento para dar gracias a Dios sobretodo por aquellos con los que compartí mi primer año en la cada de formación de Kinshasa.

    Finalmente, el martes me fui en moto con Andrés a Bayenga, una misión que tenemos donde hay mucha población de pigmeos Bambuti y que está a unos 150 km de Isiro. El viaje fue bien porque aunque estaba nublado no nos llovió y llegamos en unas siete horas y media. Había tramos
    complicados en la carretera pero Andrés los solventó con oficio. Ya lleva casi cinco años en esta misión.

    La comunidad está formada por Andrés, Flavio (con el que trabajé en Costa de Marfil y que fue mi maestro de noviciado en 1991-92), Evans, un keniano recién ordenado y David, uno de los diáconos recién ordenados. Me acogieron de maravilla y estuvieron siempre disponibles
    a acompañarme donde fuera. Actualmente, la comunidad está construyendo la casa donde habitarán porque por el momento están de "prestao" en una de las casas que el pueblo tenía para los profesores. Esto les lleva mucho tiempo porque tienen que estar presentes en todo momento.
    David me llevó un día en moto a Wamba donde pude visitar las familias de varios de nuestros misioneros y donde conocí el Centro Pastoral y la Radio Nepoko donde estuvimos presentes durante varios años.
    Pero lo que realmente me sedujo fue la visita a Ekango, un campamento pigmeo a 20 km de la misión. Hay que hacer 19 km por la carretera y luego, uno hacia el interior de la selva. ¡Impresionante! Aquí os pongo algunas fotos para ir haciendo boca pero comentaré mis
    impresiones otro día que hoy ya me he extendido mucho.

    Abrazos y besos, especialmente a Joaquín, Mar y Astor.


    Fraternellement, Ramón



  • 50 años de "independencia"
    Mbote, bandeko.

    Sí, mucho tiempo desde la última vez que os escribí. Bueno, junio siempre es un mes muy liado entre evaluaciones, ordenaciones, votos perpetuos, fiesta de la Consolata. No, no son excusas, sino momentos de fraternidad y de alegría que hemos vivido por estas tierras.

    Pero este país acaba de vivir uno de esos momentos "catárticos". El 30 de junio celebró por todo lo alto 50 años de "independencia". El rey de Bélgica vino para la ocasión (hacía 25 años que no venía por aquí) y hubo unos trece jefes de estado africanos que también estuvieron presentes, incluso vino un enviado del Vaticano.

    Kabila montó un desfile de unas quince mil personas. Por aquí desfiló to er mundo. Os quedaréis alucinados pero hasta los "niños de la calle" desfilaron descalzos bajo la bandera del partido de Kabila. Lo justificaron diciendo que el partido es de todos: de los pobres y de los ricos. En fin, un poco patético a mi modo de ver.

    Han arreglado unas cuantas avenidas siempre en el centro de la ciudad, con lo que ahora los que tenemos coches vamos más a gusto y no hay tantos embotellamientos. pero los barrios periféricos siguen en condiciones pésimas: sin luz, sin alcantarillado, sin agua...

    Una buena noticia se produjo al día siguiente, cuando el FMI y el BM anunciaron que se condonaba el 90 % de la "deuda" del Congo con estas dos institutciones. Es maravilloso, ahora en vez de pagar el 125% del PIB en intereses, sólo pagaremos el 15%. Ya veis estamos como unas castañuelas. Se calcula que el gobierno se ahorrará unos 125 millones de dólares cada mes, con lo que espero que empiece a saldar la "deuda interna" ya que los funcionarios y los pensionistas siguen sin cobrar sus salarios.

    Creo que en España os enterasteis de un accidente que hubo el dos de julio con casi 250 muertos. Se produjo a 70 km de Bukavu, en el este del Congo. era un camión cisterna que venía de Tanzania. Hubo varios factores que confluyeron hasta llegar al fatal desenlace: primero, circulaba de noche, lo cual está prohibido; segundo, iba con exceso de velocidad; tercero, había un coche mal aparcado. Todo esto hizo que se produjera el accidente. ¿y la explosión? Pues, después del accidente todo el mundo se acercó para hacerse con la gasolina que se perdía y una mamá vino con un candil para buscar a sus hijos que le habían dicho que iban también ellos a ganar algo. Así, que el cuarto factor fue la pobreza, la ignorancia lo que hizo que se produjera tal desastre.

    No sé me duele en el alma ver cuántas vidas se perdieron por el enriquecimiento de los de siempre: el comercio fraudulento con Tanzania, Burundi, Ruanda y Uganda. ¡QUé pena!

    Bueno, amig@s os dejo. El domingo empiezo ejercicios espirituales con unas religiosas y el 25 me iré a Isiro donde me quedaré hasta el 8 de agosto. A ver si tengo suerte y me puedo dar un paseo por nuestra misión de Bayenga, donde están Flavio y Andrés con los pigmeos.

    Un abrazo "cincuentenario".

    Ramón


  • Cambio de enfoque
    Mbote, bandeko.

    Tenía pensado compartiros la buena impresión que me dejó Dar-es-Salaam y Morogoro (Tanzania) durante el encuentro que tuvimos los encargado de la formación de los misioneros de la Consolata en África.Estuve unas dos semanas en el encuentro y me dejó impresionado la limpieza de las calles, la educación de todo el mundo respecto al culturalmente distinto y la belleza de las playas, las montañas y las nubes que parece que adquieran una "cuarta" dimensión.
    La verdad es que estaba dispuesto a animaros a todos a contemplar la creación tanzaniana con su Parque del Seringeti, el monte Kilimanjaro y los massai convertidos en los mejores guardas de seguridad de la capital. Todo parecía cobrar ese color diferente que hace ver el amor de Dios en lo bueno, lo bello y lo gratuito.

    Pero, de nuevo, la fe se empeña en mostrarse en la incomprensión y el escándalo de la cruz, en lo detestable y estúpido.

    Un nombre: Floribert Chebeya.

    ¿No os dice nada? ¿Ninguna agencia española le ha dado el mínimo de cobertura al asesinato de este hombre?

    Apareció muerto en un coche cerca de Mitendi, en el territorio de nuestra parroquia de Mater Dei que está situada en las afueras de la capital en dirección sur. Su cuerpo no tenía rastros de disparos. Parecía que lo habían golpeado y probablemente había muerto estrangulado. El cuerpo de su chófer apareció al día siguiente también muerto.

    ¿Quién fue Floribert Chebeya?
    Un activista por los derechos humanos desde los tiempos de Mobutu. Era el secretario general de la ONG llamada "La Voz de los Sin-Voz" de ecos romerianos y que tenía una gran reputación internacional por sus informes y denuncias.
    Originario de Bukavu, su voz empezó a alzarse en los años 80 denunciando la represión mobutista y la persecución de la oposición. Cuando Laurent Desiré Kabila llegó al poder, Floribert se echó a la calle y alertó al mundo que muchos de los niños-soldados de Kabila eran ruandeses, con lo que aparecía la mano de un nuevo caudillo colocado por el poder internacional.
    Últimamente fue crítico con las operaciones conjuntas de la armada ruandesa, ugandesa y congoleña en el este y el nordeste del Congo. Se puso de lado del defenestrado Vital Kamerhe (anterior presidente de la Asamblea Nacional) y denunció el presupuesto previsto para las celebraciones de los 50 años de independencia del país que tendrán lugar el 30 de este mes. Recientemente había compartido a sus íntimos que pensaba pedir una audiencia en la Corte Penal Internacional e ir a La Haya. Pero no sabemos cuál era el dossier que tenía entre manos.

    Antes de morir habló con su mujer a las cinco de la tarde y le dijo que se había anulado su convocación con el general John Numbi, Jefe de la Policía Nacional Congoleña. Mandó un SMS (él o quien lo asesinó) que decía que "había cambiadod e planes" y que se dirigía a la Universidad Politécnica Nacional (UPN). Ya no sabemos más, sólo nos queda su cuerpo sin vida.

    Un cuerpo que se une al de Serge Maheshe y Didace Namujimbo, periodistas asesinados en Bukavu por sus denuncias al poder gubernamental.

    Este asesinato me duele especialmente por la persona pero también por el ambiente que crea de inseguridad y de sospecha. Muchas instancias han elevado su voz para proponer una investigación internacional ya que se teme que el propio poder esté implicado. ¿Cuál será el
    resultado de esta investigación? ¿Se llevará a cabo con seriedad y llegando hasta los últimos responsables o se detendrá en los ejecutores o chivos expiatorios?

    Y todo esto mientras se aproxima la fecha del 30 de junio, la llegada del rey de Bélgica, de altas personalidades internacionales. ¿A quién rendirán honores? ¿Qué motivos tenemos para conmemorar, celebrar? La gente, en la calle dice: "El 30 de junio comeremos asfalto y gravilla". Y no les falta razón porque es lo único que se ve. Los funcionarios siguen siendo mal pagados y con muchos retrasos, la guardia de tráfico recibe sueldos insuficientes y aprovechan esta situación para hacer la vida imposible a los conductores y pedirles dinero...

    Lo siento, quise alabar a Dios por la belleza y termino haciéndolo en medio de la vileza.

    Un abrazo.

    Ramón


  • El milagro de cada día....dánosle hoy
    Mbote, bandeko.

    Ayer estuve de nuevo en la Fundación Viviane pero esta vez en vez de quedarme con los niños, me dediqué a pasear por los alrededores y visitar a las familias del barrio. Fue un ratico muy majo. Me había traído de casa algunos calendarios que hacemos los misioneros de la Consolata y así hacíamos la visita y les regalábamos un calendario.

    Esto me dio la ocasión de conocer algunas familias. Por ejemplo, la familia de Emmanuel, casado y con doce hijos. Trabaja en la Dirección General de Impuestos y todos sus hijos están escolarizados menos la más pequeña que todavía no tiene la edad. Las dos mayores están en la universidad. Me dejó alucinado cuando me dijo que al año emplea unos 2.000 $ sólo en la escuela de sus hijos. Él es funcionario público con lo que normalmente les pagan con retraso. Este mes, por ejemplo, me dijo que le pagaron el 11. Y las primas no se las pagan desde hace siete meses. Aparte de eso tiene una moto que hace de moto-taxi, un campo de café y su mujer hace algo de comercio en frente de casa. Imaginaos, estaba hablando con un "privilegiado" pero que tiene unos gastos eneormes si quiere dar una educación a sus hijos.

    René agradeció también mucho la visita. Él es enfermero y trabaja en un centro de salud. Su mujer me pareció encantadora, sonreía en todo momento e hizo lo imposible para que todos los niños que venían con nostros pudieran estar sentados en una silla (tarea imposible porque creo que eran más de 20).

    Bueno, no quiero alargarme más, pero me pareció cada día en Kinshasa es un pequeño milagro. Es un milagro que estas familias alcancen a comer tres veces al día; que puedan llevar a la escuela a sus hijos; que puedan llevarlos al médico, vestirles decentemente... A veces sólo hace falta salir de uno mismo para darse cuenta que las verdaderas noticias nunca aparecerán en los telediarios, sino delante de nuestros ojos.

    Un abrazo a tod@s (especialmente a los de la promoción del 85 y a Ana y José que son un cielo).